Ir al contenido
Empodera tu Alma

Qué es el Reiki y cómo actúa en tu cuerpo


Una explicación sencilla del Reiki: de dónde viene, qué ocurre durante una sesión y qué puedes esperar realmente de esta terapia energética.

Sesión de Reiki con imposición de manos

Cuando alguien escucha la palabra Reiki por primera vez, suele imaginar algo lejano o difícil de entender. La realidad es mucho más sencilla y mucho más cercana de lo que parece.

De dónde viene la palabra

Reiki proviene de dos ideas japonesas: rei, la energía universal que lo envuelve todo, y ki, la energía vital que circula por cada ser vivo. Juntas describen exactamente lo que ocurre en una sesión: la energía del universo acompaña y ordena la energía que ya vive en ti.

No es una creencia que debas adoptar. Es una práctica que se experimenta.

Qué ocurre durante una sesión

Te quedas vestida, tumbada y cómoda. No hay manipulación del cuerpo, no hay presión, no hay dolor.

  1. Escucha inicial. Antes de empezar hablamos un momento: cómo llegas, qué te pesa, qué te gustaría soltar.
  2. Imposición de manos. Coloco mis manos sobre distintos puntos del cuerpo, o ligeramente por encima. Cada posición se mantiene unos minutos.
  3. Descanso. Muchas personas sienten calor, un hormigueo suave, o simplemente se duermen. Todas esas respuestas son normales.
  4. Regreso. Al terminar dedicamos unos minutos a volver con calma y a poner palabras a lo que ha pasado.

Una sesión completa dura alrededor de una hora. A distancia, unos cuarenta minutos.

Qué puedes esperar — y qué no

El Reiki acompaña. No sustituye a tu médica ni a tu psicoterapeuta, y no promete curaciones. Lo que sí hace, y lo veo una y otra vez, es esto:

  • El cuerpo entra en un descanso profundo, del tipo que cuesta alcanzar en el día a día.
  • Baja el ruido mental y aparece claridad sobre decisiones que estaban atascadas.
  • Emociones guardadas encuentran una salida tranquila.
  • Se recupera la sensación de tener fuerza propia, en lugar de esperar que algo cambie desde fuera.

¿Una sola sesión o varias?

Una sesión suelta ya se nota. Pero los procesos de verdad piden continuidad: por eso trabajo a partir de cuatro sesiones. La primera abre, las siguientes sostienen, y en la cuarta ya se puede mirar atrás y ver el camino recorrido.

Y si quieres aprenderlo tú

El Reiki no es un don reservado a unas pocas personas. Se transmite y se aprende. La formación tiene tres niveles y la maestría, y en cada uno se abre algo distinto — primero para ti misma, después para quienes te rodean.

Si al leer esto has sentido algo, probablemente no sea casualidad. Escríbeme y hablamos sin compromiso.